
El Ministerio de Salud (Minsa) alertó sobre los riesgos que generan los malos hábitos de sueño y alimentación, debido a que pueden incrementar las probabilidades de sufrir obesidad y diabetes. Especialistas señalaron que descansar pocas horas altera el funcionamiento del organismo y afecta directamente el metabolismo.
Actualmente, muchas personas postergan sus horas de descanso para continuar trabajando, utilizar dispositivos electrónicos o consumir alimentos durante la noche. Esta rutina provoca un desbalance hormonal que incrementa la sensación de hambre y favorece el aumento de peso.
La endocrinóloga Cynthia Zegarra del Álamo, especialista del Hospital Carlos Lanfranco La Hoz, explicó que la falta de sueño altera dos hormonas fundamentales relacionadas con el apetito y la saciedad. Cuando una persona duerme menos horas de las necesarias, aumenta la hormona del apetito y disminuye la hormona de la saciedad, lo que ocasiona mayor deseo de comer incluso sin necesidad de energía adicional.
Asimismo, la especialista indicó que el sueño insuficiente activa el denominado “hambre hedónica”, mecanismo asociado a la búsqueda de placer mediante la comida. Esta situación genera mayor consumo de alimentos ricos en grasas, azúcares y calorías, especialmente durante las noches.
El Minsa recomendó mantener horarios adecuados de descanso, evitar el uso excesivo de dispositivos electrónicos antes de dormir y adoptar hábitos saludables de alimentación para prevenir enfermedades como la obesidad y la diabetes.


